“Pocos saben lo inmensamente difícil que es colocar dos restaurantes peruanos entre los 20 mejores del mundo”, reflexiona Gastón Acurio desde Londres. Lo dice el chef que en el 2011 escuchó por primera vez el nombre del Perú en la ceremonia de los World’s 50 Best Restaurants.

“Para elegir un restaurante, el votante en esta lista debe haberlo visitado, y la gran mayoría de los 800 votantes no viene al Perú (…) Esto hace que los votos para los restaurantes peruanos se reduzcan mucho”, explica el chef.

En ese sentido, Acurio destaca los resultados de ayer: “Haber dobleteado el premio ‘highest climber’ [en el 2013, Diego Muñoz llevó a Astrid & Gastón del puesto 35 al 14; este año Central saltó del 50 al 15] es la confirmación de que la cocina peruana no es una moda pasajera, sino el trabajo de un equipo que tiene grandes metas”.

Trabajo en equipo.

“Ayer fue muy emocional”, dice Virgilio Martínez. Él y Pía León recibieron la estatuilla que los ubica en el puesto 15 de la lista, y mientras sonreían pensaban en su equipo de Central.

“Creo que esta respuesta es consecuencia de las amanecidas y pocas horas de sueño; los domingos de viajes de Mater Iniciativa [equipo de investigación culinaria]; el trabajo dedicado y la concentración de un gran equipo humano”, comenta el chef, vía correo electrónico.

Y es con su equipo que Virgilio comparte la que considera su mejor gratificación: esperanza. “Este grupo joven tuvo problemas en estos cuatro años: dificultades, desesperanzas y mucho, mucho trabajo. Hoy sentimos que el mundo aplaude nuestra manera de ver y mostrar nuestra megadiversidad en la cocina”, destaca Virgilio.

Sigue la evolución

“Para hacer sostenible Central y Mater, evidentemente tenemos que mover otras cosas. Y Londres se convierte en un lugar para mostrar nuestro trabajo: ya tenemos exposiciones agendadas con el equipo y la apertura en Covent Garden de otro concepto, Floral”, anuncia el chef, que hoy retorna a Lima para “seguir con la evolución”.

“Ahora toca mirar con humildad y autocrítica el futuro. Trabajar el doble, convencer a instituciones sobre la necesidad de invitar a personalidades del mundo al Perú, y lo más importante: seguir sin miedo y con honor poniendo sobre nuestras mesas historias del Perú y sus productos, paisajes, cultura y sentimiento”, animó Acurio.

Fuente: El Comercio.